Es verdad.
Cuando estoy contigo,
me siento Otra...
Desaparezco tras un manto de vergüenza
que me cubre las venas y las intenciones.
Me olvido de Mí,
de Todo,
de las estrellas, los números y las cartas sin destinatario.
Cuando estás cerca,
cuando siquiera tu nombre, tu voz o tu mera sugerencia
rondan los pasillos de mi cárcel incorpórea,
una ilusión convulsa se apodera de mi universo
y me veo suspendida,
por el aroma de tu ropa y de tu aliento,
sobre un mar turbio de oleaje violento
y devastador.
Las piernas se me entumen,
los ojos se me paralizan.
Salen palabras huecas de mi boca y mis oídos,
abiertos a fuerza de empellones por los libros y lecciones escolares,
se cierran en un azote seco y terminal.
Me siento a oscuras,
perdida,
flotando sin dirección alguna sobre pinchos envenedados,
arrastrada por un huracán de perfume, besos promesas...
Me siento inexplicablemente Real, Simple, Común:
Segura.
Como extraída de mi Mundo maravilloso de mentiras
y misterios.
Pero los sueños opiáceos,
son también mil pesadillas...
Y tu voz se vuelve espada,
tus manos; dagas,
y tus besos insaciables
se trastocan en tijeras oxidadas que me cortan los cabellos,
los dedos y las pestañas.
Y me siento nadando en una charca de sangre,
con los ojos perdidos,
y la memoria del lindo Nardo que eras
empañada por el aliento de una bestia furiosa e implacable...
Pero cuando escribo,
vuelvo en mis cabales
y torno a verte como un ser huamano común,
como una criatura inofensiva y lejana...
y vuelvo a sentirme un trazo incompleto y ficticio,
regreso al otro lado del espejo,
al otro lado del Mundo,
al otro lado de Mí...
bien, bien lejos de todas tus pretenciones.
Y me siento Sola, sí...
pero me siento Yo Misma;
desnuda, sin velos ni coberturas redundantes:
Bella.
Bella
Publicado por Antares en 14:26
Ausencia
Al parecer, la chispa final;
el arrebato perfecto, idóneo e idealizado,
del adiós absulto;
del final del largo túnel psicodélico y mordisqueado
de la despedida eterna,
de la fuente de llanto inagotable
atestado de tristezas, reproches y pesadillas.
Me hacel falta el Ego,
la desvergüenza y la crueldad
para arrancarte las alitas de mosca
en un sólo tajo
y dejarte,
revololoteando en el hálito ponzoñoso
de tus disculpas a medias,
de tus mentiras a medias,
de tus amores a medias,
de tus abrazos a medias...
y despedirme, adentrándome en la oscuridad
del buche de una bestia,
y perderme para siempre en sus entrañas,
deshaciéndome, desintegrándome:
Pero lejos de ti y de tu odio.
Publicado por Antares en 20:25
Siempre...
Siento un dolor puro,
tranquilo.
Un dolor impecable,
sin areniscas desveladas,
ni gránulos de rencor o de odio...
Y siento,
al mismo tiempo y casi entrefiltrada,
una chispa de felicidad,
detrás del reflejo de sus ojos
que llevo tatuado en la memoria,
o del brillo de su piel bajo el rayo solar del medio día,
corriendo por el césped (casi seco),
lejos de mí,
lejos...
Alejándose.
Partiendo en busca de sí mismo.
Jugándose el todo y la nada...
Y yo: Antares,
gigante, voluble y roja;
siempre yo, siempre amando, siempre le voy a querer.
Publicado por Antares en 11:54
Es sólo que te extraño demasiado
—…Nada- Dice. Y reprimiendo con fuerza la explosión de un sollozo en la garganta, añade:- Es sólo que te Extraño demasiado.
Click.
Su voz en el auricular se deshace lentamente, escurriendo, como una gota de lluvia, por los últimos segundos de la conversación.
Ella permanece inmóvil, con el ceño fruncido y los ojos acuosos, surcados por pequeños hilillos de dolor y desesperanza, fijos en una Nada especial, subalterna e inexplicable.
Sentada, apoyada sobre la cabecera de la cama, con las rodillas pegadas al pecho y el auricular rozando, apenas, sus labios en un beso mudo y extenuante; libera una lagrimita salada por en medio de sus párpados cerrados con delicadeza, con amargura, con trémula inseguridad y vergüenza.
Suspira.
La cálida penumbra se cierne sobre ella, rodeando su cintura y acariciando sus cabellos oscuros, bajo el influjo de un hechizo lunar local y accidentado. A ojos cerrados, siente un hálito cargado de pena, añoranza, ansiedad y de deseos reprimidos en una carga de lamentos, cerca de su cuello; resbalando por su nuca hasta sus hombros; recorriendo la hendidura de su espalda… y siente, por debajo de las sábanas, las manos frías de la soledad, aferradas a su carne desde debajo de la piel.
Llora así un largo rato, con monstruos bajo la cama, con muertos desconocidos en los armarios y pelusillas bestiales de oscuridad colándose por las aberturas de puertas y ventanas.
— Te extraño…
Publicado por Antares en 17:20
Por Amor al Amor
Publicado por Antares en 19:16
No Vivo
(y que quede escrito
a sangre,
a papel:
A Ustedes)
quién les dijo que yo era Buena?
¿Que yo era linda, pura,
honesta,
la verdad de la inocencia
y la paloma intachable deen la tempestad?
Si yo soy sólo un Humano,
como todos.
Con sus carrizos y trincheras,
con los cordones desatados
y las gotas de sudor corriendo,
resbalando e incluso cantando,
por la punta de la nariz, hasta la barbilla.
No,
no soy Buena,
Soy todo lo contrario:
Soy Terrible.
Pérfida, malvada, socavada en lágrimas y en podredumbre
como el resto de las tormentas de angustia destinada
a la rumba de la noche oscura
des-estrellada,
des-lunada,
des-esperante....
¡Mírenme!
¿Dónde esta lo Bello que todos dicen,
la hermosura, el mármol, el ónix,
la esmeralda, la rosa, el rocío recién amanecido
que me persigue,
